Los recientes acontecimientos que se viven en todo el país, han tenido una fuerte repercusión social, política y también en el ámbito de la economía, siendo el emprendimiento y la microempresa uno de los sectores más afectados por la baja considerable en sus ventas.

El aporte que realizan los pequeños emprendedores a las economías locales es indudable, especialmente en ámbitos de empleabilidad, por lo que es y debiese ser tema de preocupación de la sociedad en su conjunto.

Es por ello que el apoyo y fortalecimiento del emprendimiento local forma parte importante de la misión de Fundación Trabajo para un Hermano, que a lo largo de sus años ha venido ejecutando diversos programas, cursos y asesorías para levantar, incentivar y promover dicho sector.

Emprendedores y su visión de la crisis

En el marco del proyecto “Apoyo a Emprendimientos Innovadores Pudahuel 2019”, conversamos  con algunos de sus participantes durante la presentación de sus planes de negocio, una de las etapas finales del proyecto que se está llevando a cabo en las oficinas de Fomento Productivo de la Municipalidad de Pudahuel.

Si bien la mayoría de los entrevistados señalaron que se han visto afectados en mayor o menor grado con los coletazos que ha traído la crisis por las consecutivas jornadas de protestas, todos concuerdan en que el movimiento social es algo necesario y positivo para el país.

Ana aguayo es una amante de la cocina que se caracteriza por sus recetas caseras e innovadoras, como chilenitos frambuesa manjar o sus galletas de plátano, privilegiando siempre el trabajo con productos frescos y naturales. Vive con su madre e hija, y vende sus productos en calle San Pablo, frente a la Municipalidad de Pudahuel.

Ana Aguayo.

Asegura que el programa significó un antes y un después para su emprendimiento, y señala que el movimiento social lejos de afectarla, la ha beneficiado. “Me ha favorecido porque como me estoy cerca del metro, los vendedores que se instalaban afuera ya no están debido al cierre de la estación, y he captado más clientes”, sostiene. Pero respecto de las demandas ciudadanas, asegura que serán para mejor. “Yo vengo de las movilizaciones de los ochentas, y espero que esto ayude a mi mamá que tiene una pensión miserable, a mí que no puedo adquirir un montón de cosas, y al vecino que recoge cartones. Todo movimiento es positivo para el pueblo”.

Otra emprendedora que también se dedica a la repostería es Ángela Bustamante, dueña de casa y madre de tres hijos que se inició en 2014 con su negocio “Tortas Bertita” como una opción que le permite hoy generar ingresos desde su casa y cuidar de su familia.

Ángela Bustamante.

Destaca por la calidad de sus productos y buen trato a los clientes, y asegura que los cursos del proyecto le enseñaron entre otras cosas a calcular el costo variable, a vender mejor sus tortas y así no regalar su trabajo. Sin embargo, la crisis social le ha afectado notoriamente. “Con todo este tema he perdido ventas además de las dificultades para salir a comprar las cosas que necesito para producir. Pero sí encuentro bien la movilización, siento que es beneficioso para todos, especialmente por nuestros hijos, pero lamento el vandalismo y el desorden que ha significado todo esto”.

El caso de Karina Castillo es similar. Comenzó un año con su emprendimiento de terrarios para la decoración de interiores, especializándose en el desarrollo de microambientes en cactus y suculentas con diseño de autor.

Karina Castillo.

Vende en ferias y a través de redes sociales, y señala que los cursos que otorga el programa le sirvieron para fortalecer su emprendimiento como negocio, el cual ya está en vías de formalización. “El programa me encantó y estoy muy agradecida de la Fundación, porque abren puertas. A pesar de que el tiempo es corto, uno aprende rápido y estoy feliz por la oportunidad”, comenta.

Estas semanas tampoco han sido fáciles para Karina: “Como emprendedora la situación me ha costado un poco porque no me ha dejado salir, pero estoy contenta de que existan estas movilizaciones porque estoy convencida de que tiene que haber un cambio para que mejoren las vidas de nuestros abuelos y nuestros niños. Quiero que mi niña tenga un mejor futuro del que tuvimos nosotros”.

Te invitamos a ayudar a estos emprendedores

Gran parte de la labor que realiza Trabajo para un Hermano, apunta principalmente a incentivar, acompañar y entregar herramientas a los emprendedores para que adquieran conocimientos, generen confianza en lo que hacen y no se rindan en la busca de sus sueños.

Sin embargo, hoy más que nunca se hace urgente el apoyo a las Mypes ya que las ganancias que generan sus diversos emprendimientos dependen, en su mayoría, de las ventas que generan diariamente. Es por ello que la Fundación propone tres alternativas de ayuda concreta y directa:

  1. Si eres consumidor, acércate a tu local de barrio y prefiere los productos locales, para así contribuir a sus negocios.
  2. Si eres empresa y cuentas con un espacio físico para el desarrollo de mercados o ferias itinerantes, facilítalo a través de Fundación Trabajo para un Hermano.
  3. Ayuda con una donación mediante la cuenta bancaria de Fundación Trabajo para un Hermano. El dinero irá directamente en favor de los emprendedores y emprendedoras que se han visto afectados por la crisis. Para hacer tu donación pincha aquí, o comunícate al teléfono 26960189.