Hasta el Centro San Alberto Hurtado de Fundación Trabajo para un Hermano, en la comuna de Huechuraba, llegó el equipo de profesionales de la fiscalía de empresas CCU que en el mes de agosto se sumaron a la institución a través de la prestación voluntaria de asesoría legal.

La visita tuvo como finalidad conocer en terreno la labor social que cumple la Fundación, por lo que fueron recibidos por el equipo de funcionarias del centro y la gerente de Fundación Trabajo para un Hermano, Isabel del Campo, acompañadas además de un grupo de mujeres de la Escuela de Orfebrería que se presentaron con una muestra de productos para testimoniar su oficio y relatar así sus distintas experiencias de vida, superación y esfuerzo.

Gloria Perez Yañez, orfebre que ingresó en 2014 a la Fundación, compartió su testimonio. «Después de muchos intentos, logré en un minuto afianzarme y creérmela, y fui una mujer feliz cuando me di cuenta de que podía hacer algo con mis manos. Trabajo para un Hermano es mi casa, y fue mi terapia para enfrentar mi agorafobia, lo que me permitió crecer como ser humano y obtener ganancias con mi esfuerzo».

A continuación, llegó el momento de las visitas a terreno, que comenzaron con el taller de orfebrería de Irma Viveros. Allí, Irma enseñó no sólo sus productos en piedra y metal, sino que aprovechó de comentar cómo fue haciendo crecer su emprendimiento junto a los instrumentos y herramientas que de a poco ha ido adquiriendo gracias a los programas en los que ha participado con el acompañamiento de la Fundación.

En el taller de orfebrería de Irma Viveros.

El terreno finalizó en el taller de Tentaciones EDA, emprendimiento de Úrsula Espíndola quien junto con dar a conocer la deliciosa variedad de sus productos, compartió con los abogados los inicios de su vínculo con el chocolate y de cómo la repostería se convirtió en su principal sustento tras 5 años trabajo, capacitación y esfuerzo. (Conoce la historia y el testimonio de Úrsula en el siguiente link).

En el mes de agosto, Fundación Pro Bono y Compañía de Cervecerías Unidas (CCU) comprometieron su apoyo a Fundación Trabajo para un Hermano a través de la asesoría legal, prestada de manera voluntaria por abogados y abogadas de la empresa cervecera.

Úrsula Espíndola enseñó el equipamiento con los que confecciona sus delicias.

 

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