El aroma de las especies con el pan recién horneado se hizo sentir en el Centro San Alberto Hurtado ya que 24 de sus participantes aprendieron a preparar el tradicional pan de pascua, gracias a dos talleres donados por la empresa Lefersa.

La “Panadería Móvil” es un proyecto que nace desde el área de Responsabilidad Social de Lefersa, en el cual la empresa lleva a instructores, hornos, ingredientes y materiales, a distintos sectores, para enseñar de manera gratuita a quienes lo necesiten a realizar preparaciones dulces y saladas. Comenzó inicialmente por tres meses, pero ya lleva dos años en funcionamiento debido al buen recibimiento que ha tenido y el impacto que genera. Junto al equipo de trabajo, visitan fundaciones y agrupaciones enseñando a preparar tres recetas diferentes dependiendo del periodo del año, como señala Gabriela Barrera, profesora: “La receta de masas dulces va de marzo a junio, de junio a octubre enseñamos las recetas saladas, que son panes con sabor y con corte y de octubre a la fecha tenemos pan de pascua. Y ojo que este es el verdadero pan de pascua”.

Emocionadas de participar en la capacitación, se mostraron las integrantes de la Agrupación de Mujeres Emprendedoras en Gastronomía y Entretención, grupo de mujeres migrantes de Perú que trabajan y habitan en la comuna de Independencia y que fueron especialmente invitadas a participar, como parte de la integración cultural. “En Perú tenemos el panetón que es más esponjoso y más hinchado. Le echamos pasas, frutas picadas y es más grande y uno lo tiene que partir en dos para hacerlo en tajaditas. El pan de pascua acá en Chile es muy dulce y eso a nosotros no nos gusta, pero ahora, al conocer la receta, vamos a poder variar las proporciones para hacerlo menos dulce”, explica Graciela Valverde.

Para ellas será sin duda un plus el conocer una nueva receta que podrán ofrecer en estas felices fechas. “Para la próxima Navidad nos va a servir conocer esta preparación, para poder empezar a vender pan de pascua. Imagínese, una persona peruana haciendo pan de pascua. Y si te sale rico se lo vas ofreciendo a tus clientes y así ellos se animan a consumirlo”.

Sin duda esta es una iniciativa que beneficia tanto a las participantes como a la empresa. Como bien señala Felipe Escudero, instructor de la Panadería Móvil de Lefersa “la iniciativa se basa en que la gente conozca más de nuestra levadura, cómo se trabaja y cómo hace el efecto en las masas pero lo más importante es que permite que de manera 100% gratuita, la gente tenga una herramienta para hacer una pequeña PyME, entrega conocimiento y deberían ser muchas más empresas privadas las que se unan a generar iniciativas sociales que causen impacto.

Para Ximena Morales, participante del curso, la experiencia fue muy gratificante. “Encuentro maravilloso que te puedan enseñar a usar sus mismos productos ganan ellos y ganamos nosotros y la familia, rico. Yo no he hecho muchas cosas en masa y como que le había tenido miedo al pan de pascua porque no sabía, había visto hacer, pero ahora le perdí el miedo”.

Para Mirella Vargas, directora del Centro de Emprendimiento y Desarrollo San Alberto Hurtado, la importancia de esta iniciativa radica en que “la panadería está dentro de lo que se consideran las estrategias de supervivencia de la mujer, en que una de las primeras cosas que hacen si es que no tienen dinero, es hacer pan amasado. Es como una extensión de la vida doméstica con cosas que han hecho por años y que pueden capitalizar como algo productivo”.

Son muchas las maneras en que los privados pueden aportar a las fundaciones, organizaciones y a la misma sociedad, fuera de las donaciones directas de dinero y en este caso, la iniciativa de Lefersa de compartir conocimiento útil, ha sido inmensamente valorada por quienes participaron de ella. Ahora, a esperar el periodo frío para aprender a preparar las recetas dulces en una nueva instancia junto a la Empresa.


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