Montserrat es artesana. Trabaja el vellón de oveja para hacer artesanía en fieltro. Ha sido un largo camino de aprendizaje que  hoy le permite compartir ese conocimiento con muchas otras personas. Se define a sí misma como una rebelde con causa, y el compartir saberes de manera gratuita para equiparar las oportunidades de quienes tienen menos, es su forma de hacer revolución.

Montserrat trabajó durante 18 años en una oficina de administración de edificios. Para ella, el terremoto del 2010 no sólo remeció la tierra, si no que su vida. Afortunadamente los edificios de la empresa en que trabajaba no sufrieron daños mayores, pero el lidiar con personas enojadas por cosas fútiles cuando otras lo habían perdido todo, movió su conciencia. Para ese entonces, ella ya venía desgastada, así que decidió dar el gran salto al vacío y renunciar.

Para su sorpresa, Youtube vino a mostrarle el camino. Su hermana había empezado a ver tutoriales rusos sobre cómo hacer fieltro agujado. La convenció de que incursionaran juntas en la artesanía. Partieron sin saber de tipos de vellón, de calidad, de nada. “Comenzamos a jugar e ir aprendiendo. Prueba, ensayo y error. Hasta que mi hermana me convenció de ir a una Feria de Materia Prima en Casa Piedra. Allí hice un curso por el que pagué 15 mil pesos y de todo lo que quería aprender, aprendí algo mínimo. Me sentía tan defraudada. Pero entonces, conocí a Rosy Cerda, una textilera. Empezamos a aprender de ella, ver cómo lo hacía, ella era una verdadera maestra.”

En el 2014, en el festival de la lana, conoció a sus pares argentinas, un grupo de artesanas que compartieron todo su conocimiento con ella y con quienes forjó una gran amistad.  Al año siguiente, fueron juntas a exponer en la Fiesta del Cordero en Quellón. “Compartimos saber entre las mujeres de la Isla de Quellón y nosotras. Han aprendido a agujar la lana y hacer las vellonas, que son estas muñecas de fieltro. A través del cruce de información de artesanas de todos los lugares y youtube he ido aprendiendo y practicando”

Para Montserrat las redes sociales han sido trascendentales. “Hay gente que les hace el quite porque dicen que pierden mucho tiempo. Las redes sociales te van enredando y enredando. Pero hay que saber qué red social existe y cuál es la que te ayuda para crecer, sobre todo para hacer cursos. Los cursos son todos caros para quien quiere emprender y este negocio es muy a largo plazo.  Llevas más de un año y no comienza  la rentabilidad. Por eso es bueno youtube, allí hay tutoriales de todo: fieltro, vellón agujado, telar, telar mapuche, orfebrería”

En las redes sociales encontró no sólo una forma de aprendizaje al alcance de su mano, también una vitrina y una herramienta de lucha. “El Instagram sirve para mostrar tus trabajos. Pinterest es una vitrina de miles de ideas, de unión. Cambias materiales y creas cosas inspiradas en otras. Facebook llega a mucha gente, más si creas fanpage. En el mundo de hoy, es un error cuando las personas con emprendimientos no quieren manejar las redes sociales”

Montserrat tiene un grupo de Facebook llamado “Con las manos” que hoy cuenta con una gran cantidad de seguidores. “Busco tutoriales de diversas cosas, crochet, palillos, mosaicos, filigrana en papel, cestería en papel, bordado.  Hasta libros en bordado hay. La idea de hacer esto nació porque me aburrí. No todo se tiene que estar pagando, hay muchas cosas que son gratuitas y también hay mucha gente que le da lata empezar a navegar y no accede a estos conocimiento. Partí sola, sumé a algunas niñas, todo súper tímido al principio. Hoy somos muchos”

Además pertenece a un colectivo llamado “El camino de la lana” En él participan mujeres chilenas, argentinas y españolas. Van a lugares rurales donde hay mujeres que quieren aprender pero la dificultad de acceso o distancia se  lo impiden. Allí comparten sus conocimientos para que las mujeres de la ruralidad también puedan acceder a aprender el trabajo artesanal.

Tanto “Con las manos” como “El camino de la lana” son las cartas de lucha de Montserrat. Ella, desde sus conocimientos y sus posibilidades intenta hacer el cambio. “Siento que desafío a los sistemas. Soy una James Dean pero con causa y mi forma de lucha es aprender para luego llegar a los sectores que tienen menos oportunidades. No puede ser que las riquezas estén concentradas sólo en un grupo. Yo también tengo la capacidad intelectual, lo único que no tengo es la capacidad económica. Por eso pongo a disposición de todos los conocimientos que yo tengo”

Montserrat fue alumna de la escuela de Orfebrería de la Fundación Trabajo para un Hermano, ya que su objetivo es utilizar el fieltro en la joyería. Estaba tan feliz con lo aprendido, que junto “Al Camino de la Lana” decidió donar un taller de fieltro para sus compañeras. Hoy es profesora de un curso de especialización de orfebrería en el que enseña a sus ex compañeras aplicaciones del fieltro para la orferería. Agradece enormemente el trabajo realizado por la Fundación, pero es consciente también de que los programas de apoyo estatal a los emprendimientos productivos de artesanía, son insuficientes. “En otros países cuidan a los artesanos. Aquí las tasas de importación para los artículos chinos es muy baja, por lo que no se protege nuestro trabajo, no se protege a las textileras nacionales ni las cadenas de producción de lo hecho a mano”

Le molesta que no se valore el trabajo del artesano y que finalmente los precios chinos, indios o de las tiendas grandes sean tan baratos que las personas decanten por ese tipo de comercio. “No impulsan al emprendedor hecho a mano. Cuando tú haces esto, lo haces con dedicación. La gente no logra entender eso, que cuando tú estás haciendo esa pieza, la estás dedicando. Lo haces y ves la persona que lo va a usar”

No obstante, afirma que seguirá luchando, seguirá poniendo a libre disposición el conocimiento y seguirá esperando que el trabajo del artesano sea valorado. “Si bien somos poquitos, el día de mañana vamos a ser más. Y más aún si le enseñamos a nuestros hijos que el trabajo que hagamos debe ser digno y debemos exigir que sea bien pagado”

En Fundación Trabajo para un Hermano, nos enorgullece tener alumnos y alumnas conscientes con la sociedad. Y como Montserrat, también contamos con que día a día seremos más. Mientras, entre todos, fomentemos el libre intercambio de conocimientos y el comercio responsable, para que todos tengamos la oportunidad de crecer.

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