El día del matrimonio es sin duda uno de los más importantes en la vida de quienes deciden tomar ese camino. Y evidentemente la novia siempre brilla y resplandece, todos los ojos ese día están puestos en ella, quien, cómo no, busca verse hermosa. Para cada novia un vestido y de ese vestido, se encarga Mariela Tapia, quien con mucha dedicación trabaja incansablemente hasta que esa novia quede feliz.

Mariela es modista de alta costura. Hace años trabaja haciendo ropa a medida y exclusiva. Cada uno de sus trabajos es único. Le gusta el trabajo minucioso, a mano. Quizás por lo mismo, lo que más disfruta crear son vestidos de novia “Es que la belleza de un vestido de novia, no tiene comparación”

La alta costura se refiere a la confección de prendas de vestir de calidad y exclusivas para cada cliente. Es moda a medida, realizada manualmente con buenas telas cosidas con extremo detalle. Incluso la forma en que va pegado un botón debe ser cuidada. Mariela comenzó trabajando en una tienda de alta costura. Se especializó en pedrerías con un maestro. Trabajaba y su paga era aprender el trabajo de alta costura en bordado. Con los años, decidió lanzarse sola.

“Fue súper difícil en principio. Estaba el tema del espacio físico y también había herramientas que no poseía, como las redes, no conocía las redes sociales. Mi negocio no tenía mucha difusión, todo era porque alguien  le decía a alguien que yo trabajaba en eso.  Pero era más importante mi sueño de tener mi propio taller y de hacer mis propios diseños y que las personas que vinieran aquí, sintieran que su trabajo era único. Porque tal como dice la  Fundación, mi trabajo no es solo para mí, sino que también para otros. Y cuando veía la cara de felicidad de la gente, cuando me decían que era justo lo que querían, eso me daba la energía para seguir”

El taller de Mariela se encuentra ubicado en la comuna de Pudahuel. Lejos del centro neurálgico de la alta costura que suele ubicarse en barrios del sector oriente de Santiago. “Estamos en un sector periférico, pero sin embargo, ahora puedo decir que aquí en Pudahuel, hay un taller de alta costura, donde puedo mostrar mi trabajo. Y me siento muy agradecida de hacerlo aquí en este lugar, con chicas que viven por aquí cerca, pero también con mujeres que vienen del barrio alto a quienes les da lo mismo cruzar todo Santiago para hacer un vestido, porque saben que aquí se les va a tratar con cariño y van a pagar un precio justo y honesto”

Efectivamente Mariela cobra un precio más que justo por sus vestidos ya que piensa en la clienta que tiene enfrente. “Este vestido lo cobré muy barato, pero es para una chica de este barrio. Yo sé que ella no puede pagar más porque no tiene más dinero y va a hacer una fiesta muy pequeña. También  sé que va a ser tan feliz con el resultado, que también recibes esa satisfacción de vuelta. Pero una niña del barrio alto sabe que este vestido vale mucho más, y ella sí lo puede pagar lo que cuesta el trabajo. Entonces, ese es el precio que yo le cobro” .

 

El proceso de crear un vestido es largo. Mariela comienza su trabajo desde la asesoría. Todas llegan con diseños pero ella las aconseja según su cuerpo, porte, o época del año. Luego ya viene la creación del vestido, ir a elegir la tela, los colores, la pedrería. Todo detalle debe ser cuidadosamente abordado. Cada vestido lleva además de regalo el tocado para el cabello. “Eso es algo que la novia agradece infinitamente porque ella lo elije. Yo la asesoro en cómo debe ir el pelo para que luzca su vestido y le hago como presente el tocado. De verdad que no tiene precio el poder hacer este tipo de trabajo. Todo el proceso a mi me encanta, me hace feliz. Todo.”

Si bien sus cercanos dudaron en un comienzo de que el trabajo escogido por Mariela pudiese generarle los ingresos que necesitaba para cubrir los gastos de la casa, el tiempo le dio la razón.

“Yo necesitaba ser mi propia emprendedora, no trabajar para alguien. Y pese a que al principio no tenía mucho apoyo, ya luego, sobre todo mi mamá, vieron que en si era creíble, porque cuando uno quiere hacer algo solo, no solamente es tener la idea, si no que tener ganas, levantarse temprano, trabajar duro muchos días, trabajar por largas horas. Tiene que haber un sacrificio de por medio. Yo después de muchos años veo el fruto y de verdad que estoy muy agradecida de las cosas que he aprendido”.

En este camino, la Fundación ha resultado ser trascendental para ella. “En la fundación me sacaron una venda de mis ojos. Yo había recibido muchos cursos, pero siempre nos mostraban negocios de millones y millones de pesos, entonces nunca podía aplicarlo a mi negocio. Cuando comencé a tomar las clases con Trabajo para un Hermano, comencé a ver cuáles eran las falencias de mi negocio. Qué tenía que mejorar. Me di cuenta de que era imprescindible tener un computador. No lo tenía. No sabía usarlo. Tomé clases de computación en la Fundación. Para mi, su apoyo ha sido elemental en mi progreso. El crecimiento como persona como emprendedora es lo que la hace más feliz. Yo ahora me siento empresaria, y el hecho de tener una visión diferente es gracias a la Fundación”.

Nosotros estamos felices de haber sido un apoyo y aporte para Mariela. La felicitamos por el maravilloso trabajo que realiza, bordando y cosiendo sueños con total amor y dedicación, y ayudando a muchas mujeres a tener la más linda de las sonrisas en el día de su matrimonio.

Si quieres cotizar tu traje de novia con Mariela, la puedes ubicar en el siguiente número de contacto +56954887289 o en el mail marielafritzmodista@gmail.com También puedes visitar su página en marielafritz.wixsite.com/ropa

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